Persiguiendo un sueño
Hace más de 20 años un puñado de personas soñaron con mejorar la calidad vida y el desarrollo personal y emocional de personas con Síndrome de Down y Trastornos del Espectro del Autismo (TEA) y, en general, con cualquier tipo de discapacidad. La tarea que se impusieron no era nada fácil porque además se propusieron contribuir a su integración e inclusión social y laboral.
En febrero de 1999, siete jóvenes con discapacidad intelectual comenzaron a participar en las primeras clases de creatividad. Fueron los primeros en entrar en contacto con el mundo de los colores, la música, la expresión corporal, el cine…
Fueron los primeros en conocer y experimentar el mundo de los sentimientos y a percibir emociones de una manera diferente. Comenzaron a contactar con ellos mismos, a escucharse, a descubrirse.
Les fueron presentados el mundo del arte, de la literatura, la cultura en general y la manera de acceder al conocimiento a través de la capacidad de cada persona. Entraron en las salas de museos, los cafés literarios, salieron a la calle y los espacios creativos se convirtieron en las aulas.
ARGADINI comenzó a tomar forma y la estaban creando ellos a través de su mirada, su palabra y su ritmo, en un tiempo y un espacio que comenzaba a pertenecerles.
De aquel sueño y de su mirada nació en 2007 la Asociación ARGADINI, que «muy lentamente» se ha convertido en el apoyo que ha logrado hacer protagonistas a las personas con discapacidad intelectual y TEA.
Afrontamos el reto de que se deje de cuestionar a la persona con discapacidad intelectual, a la persona con autismo, a las personas que cada día se levantan para demostrar que son valiosas y que nos queda mucho que aprender de ellas. Desde nuestros programas formativos de arte, literatura, cine, teatro, pintura... nuestra propuesta creativa es hacer que todos encuentren su camino tanto interior como profesional
Rebeca Barrón - Presidenta Asociación Argadini
Presente y futuro
Años de trabajo han convertido a ARGADINI en una entidad de referencia en el ámbito cultural. Los apoyos institucionales se han ido multiplicando gracias al trabajo y a la confianza generada en las instituciones culturales.
También con un respaldo formidable, como es el de la Universidad de Salamanca que a partir del curso 2017/2018, reconoce el Título de Técnico Profesional en Auxiliar de Cultura de la Asociación Argadini.
Auxiliares culturales como, guías de museos, auxiliares de sala, presentadores de eventos, apoyo en congresos. Escritores como tertulianos oficiales en el Café Gijón, que firman en la Feria del Libro y que actúan en eventos poéticos y literarios de renombre, como el Festival Eñe. Pintores que exponen sus obras en la Bienal de Arte Contemporáneo de la Fundación ONCE y que participan en concursos de ilustración para el Centro Dramático Nacional. Y un etcétera de acciones y puesto de trabajo antes nunca vistos y logrados gracias al esfuerzo de una entidad pero especialmente conseguidos por la calidad, esfuerzo y valía de las personas con discapacidad intelectual y TEA.
ARGADINI quiere crecer y por ello está llevando sus programas no solo a otras comunidades autónomas sino también a otros países latinoamericanos como Ecuador gracias a la colaboración con la Fundación FINE, a República Dominicana junto con Manos Unidas por el Autismo o a Colombia a través de diversas entidades.